jueves, 15 de agosto de 2013

Velibor Colic: Los bosnios

Idioma original: francés
Título original: Les Bosniaques
Año de publicación: 2000
Valoración: recomendable



Se dice que la historia de los Balcanes es una historia de sangre. Que los odios que nacieron hace generaciones aún perduran, y que las guerras que en esa zona tienen lugar son sólo una excusa para vengarse del vecino (seguramente, sin que ni siquiera los implicados sepan el motivo) de la peor forma posible, esperar que llegue la calma y aguardar mientras dure la paz que estalle otra guerra, y que sea el vecino el que esta vez tenga que vengarse.

Velibor Čolić formó parte del ejército bosnio durante la última guerra que tuvo lugar en los Balcanes, pero desertó en 1992. A pesar de que fue hecho prisionero, consiguió escapar y huir a Francia, donde vive desde entonces. Allí publicó Los bosnios, un excelente primer libro que, más que un ensayo o un estudio sobre la guerra, es un collage de lo que el autor tuvo la mala suerte de presenciar mientras formó parte del ejército.

Horrendos asesinatos, torturas, violaciones... todo vale en una guerra. Todo está permitido, si con eso se debilita al enemigo o se le quiebra el ánimo. Por eso, el hombre muestra lo peor de sí mismo durante un conflicto bélico. Así, como muestra Čolić en esta obra, luchar por tu país se convierte en asesinar a una niña de nueve años en una mezcladora de cemento, atar las muñecas de los prisioneros con alambre de espino, violar sistemáticamente a las mujeres del bando contrario y mantenerlas prisioneras hasta que su embarazo esté tan avanzado que no puedan abortar u obligar a tus vecinos a cavar tumbas con antelación, como preparativos para lo que está por llegar.

En ocasiones, en las guerras también hay ciertos momentos en los que el hombre muestra que, en contra de lo que pueda parecer, no ha perdido su humanidad y es capaz de sentir piedad y compasión en mitad de la barbarie. Esos momentos aparecen también en este libro y, reunidos –claro– con cuentagotas, constituyen el único momento de descanso que tendrá el lector y que le permitirán seguir leyendo esta crónica del sufrimiento.

A pesar de que este libro se titula Los bonios, Čolić no se pone de parte de nadie, sino que utiliza un lenguaje cargado de lirismo para denunciar a todos los bandos, para criticar todas las guerras y lamentar que, una vez más, los que sufren siempre son los mismos.

5 comentarios:

Dav dijo...

Tu reseña ha despertado mi curiosidad sobre este escritor del que no tenía noticia. Solo una cosa obstruye mi tentación de hacerme con el libro y de aquí mi pregunta. Qué aspectos en concretos del libro consideraste para darle una calificación de "recomendable en vez de "muy recomendable".

Saludos

izas dijo...

Hola, Dav: he decidido calificar esta obra como "recomendable" porque, en ocasiones, me parece que el autor es demasiado escueto. Creo que podía haber desarrollado un poco más algunas de las historias que cuenta, dejarlas un poco menos "desnudas".

Arkadi dijo...

A ver si me responden. Sabiendo que la materia del relato es la realidad, la experiencia personal, ¿tenía, Velibor Colic, que abundar en detalles hasta resultar "cargado", "complejo" y, acaso, grotesco?

izas dijo...

Hola, Ronald. No, no creo que Colic tendría que abundar en detalles hasta resultar cargado, complejo o grotesco.
Seguramente me he expresado mal. Quería decir que algunas de sus narraciones me resultan algo cortas y que podría haberlas desarrollado un poco más, pero sin necesidad de dar detalles hasta caer en lo escabroso.

Arkadi dijo...

Ok. No problem. A veces se nos da por estar sensibles respecto de temas que creemos conocer más que otros. Hablo de mí, obviamente. Saludos
Por otro lado, es por ustedes que supe del autor y del libro de marras. Como de otros autores y de otros libros que ya quisiera que estuviesen disponibles en esta Lima de cielo "color panza de burro".