sábado, 29 de junio de 2013

Erri de Luca: Montedidio

Idioma original: italiano
Título original: Montedidio
Año de publicación: 2002
Valoración: recomendable

Erri de Luca venía muy recomendado, en especial por Ainize Salaberri (la directora de Granite&Rainbow), así que cogí Montedidio con muy altas expectativas, que se han visto cumplidas en parte, y en parte defraudadas.

Montedidio (que toma su nombre de un barrio de Nápoles) es una historia de aprendizaje y maduración, contada desde el punto de vista de un niño, con esa mezcla de inocencia y sabiduría que los niños suelen tener en las novelas. El protagonista y narrador vive inmersa en un ambiente duro, en que el dinero no sobra y hay que trabajar duro para ganarse la vida; pero en este ambiente de dureza hay espacio para el primer amor, para la solidaridad, para la poesía y para el aprendizaje. Erri de Luca basa una buena parte del poder del texto precisamente en la mirada poética del niño, que en un lenguaje simple consigue ver la belleza que se esconde debajo de la suciedad.

A medida que estaba leyendo la novela, cada vez tenía más claro que mi valoración definitiva iba a depender del desenlace: la novela está construida a partir de una serie de tensiones crecientes (el niño que ensaya el lanzamiento del boomerang, sin llegar a lanzarlo); el zapatero al que le están creciendo unas alas dentro de la joroba; el propietario del apartamento que acosa a la joven María, la amada del protagonista...)... Y de cómo consiguiera De Luca resolver estas tensiones iba a depender, en mi opinión, el "éxito" o "fracaso" del texto.

Bueno, pues para mi gusto el final no está a la altura del resto de la novela. En los dos últimos fragmentos (la novela se compone de textos escritos por el narrador protagonista, de una o dos páginas de extensión), se resuelven de forma apresurada líneas temáticas que han estado preparadas durante las doscientas páginas anteriores, de una manera demasiado simple para mi gusto. No hay duda de que Erri de Luca tiene un estilo atractivo, sugerente, bonito. Pero me temo que caiga a veces, por lo menos en esta novela, en una cierta idealización o estetización de la realidad, en un cierto esteticismo o "buenismo" que huye de la complejidad de algunos de los problemas que describe.

Mientras leía la novela, por cierto, no he podido dejar de pensar en las similitudes con Léolo, una película memorable por muchos motivos, que también narra la maduración forzada de un niño en un contexto difícil, con un estilo igualmente poético (aunque con espacio para la fealdad, algo que falta en Montedidio). Creo que la visión comparada de las dos obras puede realzarlas a las dos.

Termino con un comentario lingüístico, que hace que lamente no ser capaz de leer el italiano original (la he leído en portugués, por cierto, para liar todavía mas el tema de las lenguas y las traducciones): el protagonista y narrador escribe en italiano, que ha aprendido en la escuela, mientras que sus padres y la mayoría de los habitantes de Montedidio hablan en dialecto, y su voz se cuela muchas veces en el texto. De Luca tiene siempre cuidado de explicar en italiano las expresiones napolitanas que aparecen, pero quizás habría sido más apropiado dejarlas sin explicar (porque el narrador no necesita ninguna explicación para entenderlas) y que el elemento dialectal, a veces incomprensible, quedase en el texto como una cicatriz que revela ese mundo subterráneo e invisible en la "alta cultura" que representa el italiano.

2 comentarios:

Ainize Salaberri dijo...

Después de leer varios libros de Erri de Luca, recomendaría empezar por "El día antes de la felicidad", para después adentrarse en "Montedidio", "Tú, mío" o "Los peces no cierran los ojos". Sin duda, el primero que menciono es el mejor que he leído hasta la fecha. Prueba y verás ;)

Santi dijo...

¡Gracias, Ainize! Después de leer este libro me compré otros dos de él, cortitos: El crimen del soldado y Tú, mío. A ver qué tal, habrá reseña casi seguro :)